HÉROES
DEL NAPO DE LA INDEPENDENCIA DE AMÉRICA
LA
REBELIÓN DE HUMANDI CONTRA LOS ESPAÑOLES
EL GRAN CACIQUE DE LOS QUIJOS: HUMANDI
1538, primera entrada
de los españoles, llega pineda hasta Sumaco. Posteriormente siguen llegando más
y más españoles fundando ciudades y esclavizando a los nativos. La selva que
durante miles de años protegió a los indios Quijos ha sido violada por los
hombres de la espada y la cruz. Los sagrados arboles del monte comienzan a caer
y los pájaros no cantan su voz alegre… El culto de los indígenas quiere ser
substituido por la religión de un Dios distante y otro hablar… Pero los Quijos
mantienen sus ritos escondidos en la floresta y sus sacerdotes siguen siendo
sabios profetas de lo que vendrá, porque todo los ven conversando con los
Supay. Humandi el gran cacique no acepta someterse a los conquistadores que
quieren usurpar su mundo. Solo piensa en destruirlos… Antes consulta a los
supremos sacerdotes Guami y Beto. Ellos hablan con los dioses y el gran volcán
Sumaco es testigo del hablar. Días después todos los caciques se reúnen para
escucharlos. Guami dice haber bajado a las entrañas del Sumaco para ver a
Sabela, la diosa del infierno: “cinco días viví con ella y me ordeno que
termináramos con los europeos porque ellos cortaron nuestra libertad”.
Cuando en 1563, Bartolomé Martin y Andrés Contero
recorrían la zona del Sumaco, escucharon por primera vez el nombre de Humandi
pronunciado con mucho respeto por los indígenas, se enteraron que se trataba
del más importante y aguerrido Cacique de los quijos. Cuando por fin llegaron a
la aldea donde se encontraba el gran Cacique Humandi, este agasajo a Bartolomé
Martin, y le pidió que no causara problemas en su territorio, porque el
disponía de quince mil guerreros armados y listos para la guerra. Y tiempo
después de este aviso, el 29 de noviembre de 1578, Humandi al frente de sus
hombres tuvo que rodear la ciudad de Ávila, para impedir que se escapen los
españoles.
Entre dosis de yuca brava preparan la conspiración. La
furia de los espíritus se contagia y las lanzas guerreras se levantan. Humandi
secundado por Guami, dirige la arremetida contra la población española de Ávila
que cae en pocas horas. Beto comanda el ataque sobre el poblado de Archidona,
que – prevenido- logra resistir por más tiempo aunque igualmente es abatido.
Tras la victoria Humandi es nombrado por el pueblo Quijo como Jatum Apu,
encargado de conducirlo hasta la libertad. Las próximas ciudades a ser atacadas
son Baeza primero y Quito después.
Humandi habla antas con su gente: “La expulsión del
invasor debe ser total. Nuestro sufrimiento es el mismo que el de nuestros
hermanos de las montañas. La libertad de los Quijos comienza en la libertad de
todos y que los Supay nos guíen”. Los chasquis llevan el mensaje a los
indígenas de las tierras altas para que se sumen al levantamiento… Eso no
ocurre, y una gran expedición militar sale de Quito para defender Baeza del
ataque de los Quijos… Cuando Humandi al frente de sus guerreros llegó a Baeza,
fue recibido por el fuego nutrido de los arcabuces… Al frente del ejército
español están los traidores Francisco Atahualpa y Jerónimo Puento junto a
cientos de indígenas admiradores sus dueños y aunque luchó con denuedo junto a
sus hombres, tuvo que emprender la retirada hacia la selva, y es que solo el
valor, las pucunas (cerbatanas) y las lanzas de chonta, no eran suficientes
contra las armas de fuego del enemigo.
Los soldados españoles lo persiguieron
día y noche, en su retirada Humandi les preparaba emboscadas y atacaba de
sorpresa a sus encarnizados perseguidores; pero al fin fue capturado y enviado
a Quito en donde fue juzgado por la Real Audiencia que lo condenó a muerte.
Murió ahorcado junto con Beto, Guami e Imbate, en el sitio donde actualmente se
encuentra la plaza de San Blas. Humandi
es uno de los grandes héroes americanos, que con su sangre y sacrificio nos
mostró el camino de la libertad.
Humandi, Beto y Guami, no en vano
han muerto, han demostrado a los blancos lo que valen los indígenas unidos. No
han muerto del todo porque su espíritu vive todavía entre nosotros los
naporunas e impide ser de nuevo esclavos.
Pero el último grito del cacique
rebelde retumbó iluminando distintos rincones de la geografía, y nuevas
rebeliones surgieron: en 1760 San Miguel de Molleambro; 1764 Riobamba; 1768
Cualaceo; 1777 Cotacachi; 1778 Guano; Otavalo y Cayambe; 1781 Alusí…
Las rebeliones
que se dieron tuvieron frutos:
- Debilitaron el imperio de los blancos.
- Despertaron la conciencia de todos los indígenas.
- Demostraron que el pueblo indio nunca estuvo totalmente vencido.
- Prepararon la independencia de América.
Presentado por
DORITA ARIADNA VÁSQUEZ COQUINCHE
Información
recopilada de Internet
Texto recogido
por el Padre Juan Marcos Coquinche de forma oral de los ancianos naporunas.
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